lunes, 15 de octubre de 2012

Potsdam

El miércoles 3 de octubre cumplimos tres años de casados, y casualmente ese día se celebra el aniversario de la reunificación alemana.
Nosotros pasamos todo el día en Potsdam, una localidad cercana a Berlín, capital del estado de Brandemburgo, donde en la época del imperio Prusiano aquí vivían los monarcas y también tenían sus residencias de verano. Fuimos con una excursión de las que siempre hacemos, pero viajando hasta allá en transporte público.
Potsdam está en una zona rodeada de un lago que lo hace ser casi una isla. Entramos cruzando el puente Glienicker que es donde se produjeron varios intercambios de espías durante la guerra fría, y vimos algunos palacios allá a lo lejos.



También pudimos recorrer el parque Cecilien donde vimos algunas personas tomando sol “como Dios las trajo al mundo” ya que el nudismo es una actividad regulada y permitida en algunos parques públicos. Ahí mismo está el palacio Cecilienhoff, que significa “Patio de Cecilia” y más que un palacio parece una magnífica mansión, muy muy linda. En este edificio se firmó el tratado de 1945 donde Inglaterra, Estados Unidos, Francia y la Unión Soviética se reparten el territorio de Alemania después de la guerra.




Después fuimos hasta el centro de la ciudad, pasamos caminando por el barrio Holandés, que tiene casas de fachadas muy similares a las de Amsterdam (cito esta ciudad porque es la única que conozco de Holanda) pero parece que las hubiesen estirado de ambos costados, ya que los terrenos son el doble de anchos y la adaptación resultó ser muy graciosa. El barrio termina en una plaza donde hay un cementerio de miembros del ejército ruso. Las lápidas son todas iguales, con estrellas rojas, pero de acuerdo al rango militar las estrellas están colocadas al ras del suelo, o más elevadas.




La calle principal de Potsdam es muy linda, y está totalmente reconstruida ya que durante la guerra la ciudad fue bombardeada severamente. En la actualidad hay muchísimos restaurantes, cafeterías, y varias panaderías cuyo pan parece tener muy buena reputación y fue una lástima no haberlo probado. Aprovechamos ahí para almorzar, comimos unos kebab con papas fritas al paso ya que nuestro tour continuaba enseguida. En realidad había bastante tiempo para comer, pero nos entretuvimos con una cosa y con otra y decidiendo dónde era mejor comer y se nos pasó la hora.


El recorrido terminó en el parque Sans Souci donde se encuentra el Palacio del mismo nombre, que significa “Sin preocupación” y fue construido por el Rey Federico “El Grande” para utilizarlo de casa de veraneo inspirado en Versailles. Entramos a los jardines por una calle bordeada de castaños y mucha gente juntaba en bolsas las castañas, ya que están casi en la época. El miedo mío era que cuando soplaba un poco el viento y las ramas se sacudían, caía una lluvia de castañazos que si te pegaban en la cabeza no era nada gracioso!!! La primera vista que uno tiene del palacio son sus jardines, una sucesión de terrazas escalonadas plagadas de vides e higueras, con una escalinata central y coronados por el palacio propiamente dicho, de un color amarillo que iluminado resalta como si fuese dorado.






Definitivamente nos encantó este palacio, se puede visitar el interior, pero a nosotros nos gustó tanto el jardín que nos pasamos un buen rato recorriéndolo, descubriendo rincones, esculturas, fuentes de agua, y viendo otras de las mansiones construidas ahí mismo, como la Orangerie.


 


En nuestro camino de vuelta, ya sin guía, aprovechamos y merendamos una rica copa helada sentados al sol disfrutando de la calle principal, no nos íbamos a quedar con las ganas!!!


Cuando volvimos al centro de Berlín ya era de noche, y los festejos por la reunificación estaban ya bastante avanzados. Había un escenario frente a la Puerta de Brandemburgo donde tocaban bandas locales, y la gente y los puestos de comida se extendían hacia el jardín Tiergarten. Había puestos de cerveza y otras bebidas, había puestos de comidas de las más variadas, desde la típica currywurst hasta comida china. También había una grúa gigante desde donde te subían para que te tires tipo bungy jumping. A mí de los puestos me llamaron mucho la atención unos cuantos que vendían unas galletas gigantes con forma de corazón que tienen una decoración con un mensaje y la gente se la cuelga del cuello como si fuera un cartel comestible. Había de todo tamaño y con las más variadas inscripciones, y me quedé la duda de qué serían esos mensajes, que querrían decir???




Y ya durmiendo en el departamento, pasó la cosa más insólita que nos haya pasado de viaje… siendo casi las tres de la mañana nos despertamos con golpes en la puerta desesperados, y entre dormidos, sobresaltados y asustados por despertarnos de esa manera, tardamos bastante en reaccionar y decidir abrir la puerta. En el departamento de al lado había una pareja de portugueses, y la chica estaba desesperada porque el muchacho se había desmayado y se sentía muy mal, y ella sin saber qué hacer había llamado al número de emergencia para que manden una ambulancia, y no le entendían nada porque no sabía hablar ni alemán ni inglés. Cuestión que Leo salió al rescate haciéndose entender con los alemanes del otro lado de la línea, que resultaron ser los bomberos, hasta que finalmente vino la ambulancia y se lo llevaron con “pasaporte y tarjeta de crédito en mano” (médica dixit)
Y esto fue todo lo que tengo para contarles de Berlín, una ciudad a la que fuimos con muchas expectativas y que felizmente las superó, lo pasamos bárbaro!!!

8 comentarios:

  1. Qué hermoso lugar Postdam! Muy bello el palacio, esos jardines...
    Pobres portugueses!! andá a saber lo que les va a salir el servicio de ambulancia...

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    1. Tal cual! no quiero ni pensar lo que les deben haber cobrado!!! Pero bueno, en esas situaciones no hay opción, no estaba nada bien pobre pibe!

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  2. Celi hay dos hechos en tu relato que me trajeron recuerdos, el primero es el "Cecilienhoff" me sono como el "riansentren", parece que tu tio no estaba tan equivocado. Y el segundo me trajo a la memoria el hotel de Mexico cuando nos golpearon la puerta de madruga y yo solo atine a decir "se quema el hotel" salimos de la cama desesperados y solo eran chicas alcoholizdas jajaja. Como siempre nos transportas al lugar con tus descripciones.

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    1. Eva, yo lo primero que pensé fue que se estaba incendiando el edificio... y así y todo no podía levantarme de la cama. En mi cabeza iba como armando la lista de cosas que tenía que hacer por "el incendio" (como vestirme, agarrar el pasaporte, etc) pero sólo pude quedarme en la cama repasando en la lista, estaba re dormido, je!

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    2. Yo por el contrario, no quería prender la luz ni movernos ni hacer ruido para que creyeran que no había nadie en el departamento.... creo que quedé sugestionada por todo lo que veníamos viendo de la guerra y pensé que nos venían a buscar de las SS :S

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  3. Sans Souci es por lejos el mejor palacio que vi en Europa. Potsdam es muy bonito también y fue un re lindo día de aniversario :D

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    1. Claro que fue un día hermoso de aniversario!!! y también es loco que nos hayamos dado cuenta en Berlín que ningún aniversario lo pasamos en Banfield... quizá el próximo podamos innovar :D
      Te amo Chuli!!!!!!!

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    2. Yo también te amo bonita, muchísimo!!!! El año que viene vamos a pasar otro aniversario súper lindo en otro lugar y juntos :D

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