miércoles, 17 de octubre de 2012

Fräulein Celina

La idea de ir a Salzburgo surgió cuando Leo me dijo que tenía que ir a trabajar por dos semanas completas a Tel Aviv, y no me quería quedar todo el fin de semana sin él en Lausanne. Así que buscando alternativas, pensé en alguna ciudad que no conociera, y que a Leo no le dé pena no poder ir, ya que las primeras opciones fueron Venecia y Roma pero realmente no quería ir ahí sin mi media naranja y compañero de aventuras ideal.




Buscando y buscando, me acordé de Salzburgo y los tours de “La Novicia Rebelde” que alguna vez leí por ahí que se hacían, y no lo dudé ni un segundo: Qué plan más atractivo para mí y menos atractivo para Leo que bicicletear al ritmo de los Von Trapp!!!

Así que el sábado a la mañana partió Leo valija en mano al aeropuerto, y yo valija en mano a tomar el tren que en un poco más de siete horas me llevó hasta Salzburgo, en mi primer viaje como turista solita solita.

Ni bien me instalé en el hotel, sin perder un segundo me fui a caminar. Salzburgo es una ciudad hermosísima, ubicada entre montañas que la rodean poniéndole paredes literalmente. El centro histórico, es muy chiquito y se recorre caminando perfectamente, y uno se sorprende a cada paso porque realmente en la película se muestra tanto Salzburgo que caminando por ahí uno tiene la sensación de que a la vuelta de la esquina se va a encontrar con Fräulien María.





Fui a la catedral, que es muy linda y bastante luminosa, con una cúpula espectacular y con un detalle particular: En la fachada tiene como adorno dos angelitos que cargan una corona, y frente a la Catedral hay una plaza con una estatua de la Virgen María. Si uno se fija en el piso, hay unas líneas que indican el camino a recorrer y el punto exacto donde uno se tiene que parar para ver en perspectiva a los angelitos coronando a María.





Después subí en ascensor hasta la cima del Mönchsberg, donde hay un museo de arte, un restaurante y –lo más atractivo para mí- un mirador espectacular. Acá descubrí lo peor de viajar sola, y es el tema fotos. Me encanta sacar fotos pero también me gusta mucho tener fotos mías en los lugares que visito, y estando sola, quién las saca??? Esta vez fui variando entre apoyar la cámara en algún lugar estratégico, pedirle a alguien que pasaba que me saque una foto o hasta armar el trípode para autorretratarme. En este último caso un par de veces me dio vergüenza porque la gente me miraba y se reía, papelón!




Después fui a cenar temprano porque había madrugado para viajar, y porque al otro día mi excursión era a las nueve y media y quería descansar bien. Ahí descubrí lo otro aburrido de viajar solo: parar a comer. Comprar algo para comer al paso no me pareció un drama, pero sentarme en un restaurante sola me aburrió mucho. Salvo cuando fui a la cervecería Augustiner y les cuento por qué. Esta cervecería está un poco apartada del centro histórico. Es un lugar enorme, muy similar a las cervecerías de Munich y esto es porque Salzburgo también en una época fue parte de Bavaria. Uno compra su jarra de cerveza, y luego hay varios puestos que venden distintas comidas para después disfrutar en alguno de sus grandes salones. Cuestión que me senté en una mesa con mi jarrita de cerveza, y como estaba sola me puse a sacar fotos y mirar las que había sacado durante el día para entretenerme. Enseguida un grupo de señores de unos setenta años me hablaron y me hicieron señas para que me una a ellos. Los saludé y les dije que no entendía alemán, que hablaba español o inglés y como ellos hablaban sólo alemán no nos íbamos a entender, y a los minutos comprobé cuán equivocada estaba con eso de “entender”. Seguí mirando fotos y tomando mi cerveza, y otra vez estos señores me hablaron. Me insistieron tanto que me puse a mostrarles las fotos que había sacado por la ciudad, uno de ellos hablaba dos palabras de inglés y me preguntó de dónde era, y al escuchar Argentina enseguida me dijo “78, Mendoza, cup” así que interpreté que había ido a ver el mundial ´78 a Mendoza y por su entusiasmo le había gustado mucho. Me preguntaron muchas cosas en alemán y yo les contesté lo que me pareció que preguntaban, y me contaron de ellos, de dónde eran, que iban siempre a esa cervecería, y me convidaron pan con un fiambre de cerdo muy rico.





El domingo me levanté temprano muy entusiasmada, desayuné y fui directo al punto de partida de la excursión. Hay varios tours temáticos de “The Sound of Music” que se realizan en bus y no había tenido muy buen comentarios de ellos, ya que justamente al ser en bus hay varias locaciones a las que no se llega cerca y se ven a la distancia. Por eso me gustó mucho la opción del “Fräulien Maria’s Bicycle Tour” y allá fui. Partí con un grupo de tres familias con niños, el guía Claudio y yo. Si bien el tour era en inglés, Claudio es de Ecuador y charló en español conmigo, y también me sacó un montón de fotos, lo volví loco con el encuadre y las poses pero la verdad que tenía muy buena onda.

Primero el tour recorre la ciudad, visitando el abrevadero de caballos, la Domplatz, Residentplatz, el cementerio St. Peter, y pasamos por la puerta del teatro donde se realiza el festival musical.





 




Después subimos por una calle (la parte más complicada en la bici) hasta la Abadía Nonnberg, donde vivió la verdadera Fräulien Maria y donde se filmaron varias partes de la película. Nos contaron varios detalles de la filmación, como que para realizar la toma en la que María se va del convento a la casa de los Von Trapp tuvieron que cortar un barrote de la reja por donde pasaba la cámara, y hoy se ve la soldadura que la vuelve a emparchar. También nos contaron que la verdadera María estuvo presente durante muchas partes del rodaje, haciendo exigencias y observaciones y poniendo mucha presión a los realizadores.

 


El recorrido siguió por las afueras de la ciudad, donde se encuentran varias casas que se utilizaron como casa de los Von Trapp. Uno es el palacio Leopoldskron que tiene el contrafrente hacia un lago artificial, con un jardín y una reja que es la que se ve en la escena en que todos los chicos vienen en bote y se caen al agua. El otro es el palacio Frohnburg, que se usó para mostrar la fachada principal, con ese gran cantero circular, y la famosa reja con el timbre que María toca cuando llega a la residencia cantando “I have confidence”.

 

 

Después fuimos a los jardines del palacio Hellbrunn donde está reconstruido el gazebo donde Liesl y Rolf cantan la famosa canción “Sixteen going on seventeen” y vino a mi memoria no sólo la película, sino las tardes de “Feliz Domingo” y las veces que hicieron ese número en “Camino al Oscar”






Y para terminar el tour, volvimos a la ciudad pasando por el puente de Mozart y terminando en los jardines de Mirabell, donde se realizaron muchas de las tomas de “Do Re Mi”






La verdad que el tour me fascinó. No sólo porque amo la película y estar en cada uno de sus escenarios me pareció realmente mágico, sino porque Salzburgo es hermoso, el recorrido en bicicleta principalmente fuera de la ciudad me encantó, transitamos calles y bicisendas arboladas y plagadas de casas una más imponente y elegante que la otra.





Después fui a visitar la fortaleza Hohensalzburg que desde que fue construida en el año 1077 domina el monte Mönchsberg y corona la vista de la ciudad.




Antes de tomar el tren de vuelta, subí caminando por un camino de escaleritas hasta el Kapuzinerkloster, el convento de los monjes Capuchinos, que está en el monte del mismo nombre y desde ahí se pueden tener maravillosas vistas panorámicas hacia el casco histórico de la ciudad.






La yapa del viaje fue que en el tren en algún punto entre Austria y Suiza, cruzando los alpes entre túnel y túnel atravesamos una nevada!!! Calculo que era la primera de la temporada, porque a la ida no se veía nieve, y fue una linda sorpresa para terminar tan magnífico fin de semana, que a pesar de los puntos negativos que les comenté de no haber ido con el Chu, pude disfrutar mucho de mi propia compañía, y también de la compañía imaginaria de Julie Andrews y sus pegadizas melodías.


7 comentarios:

  1. Hermoso!! Qué mejor opción de viaje para hacer sola? Y más, recorriendo los lugares por donde se filmó la película y que caminó la propia María, en bicicleta!

    Puedo pedirte impresiones de los viajes en tren? Dijiste 7 horas en tren y yo dije, qué lindo!! jajaja

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    1. Hola Ana!!! la verdad que viajar en tren es un placer, son muy buenos los servicios, y también bastante caros. El tema es que siendo 7 horas no hay forma de que no se haga de goma... A la ida me tocó compartir asiento (son 4 asientos enfrentados) con tres amigos que charlaban y se reían a carcajadas como si fuese el mediodía... y eran las 7 de la mañana!!! imaginate mi cara, les puse la mayor cara de traste que me salió en ese momento y ni se inmutaron. Saqué violentamente los auriculares y me los puse, y me hice la dormida y a la siguiente estación se cambiaron a unos asientos que justo se liberaron jajajajajajaj
      Y al regreso no dormí nada porque el viaje fue de 12 a 20 hs. así que leí un poco, edité las fotos en la laptop que había llevado y así pasé el rato...
      Y me diste idea de un post sobre los pros y contras del avión vs. el tren ;) "Próximamente en Europa"

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    2. quise decir próximamente en "Viviendo en Europa" je

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    3. Gracias!!
      Una desde acá, idealiza al tren y los viajes largos.

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  2. Hermosa reseña... no sabía que eras fan de La novicia rebelde, viste cuando preguntan cual es tu película preferida, bueno, La novicia.... es mi elegida, yo la vi por primera vez a mis 12 años, mi mamá me llevó a la fuerza porque mi viejo la habia sacado carpiendo y me eligió como chaperón. Te juro que habian pasado casi 12 meses del estreno en Baires, se proyectaba solo en un cine de Lavalle, y asi y todo tuvimos que hacer 50 mts de cola para ir a verla al SUPERPULLMANNNN... una cosa de no creer. Ya vez como me acuerdo de esa anécdota, pensar que no queria ir...Ella no pudo volver a verla porque murio muy joven, pero yo primero en VHS y luego en formatos digitales, HD y la mar en coches la tengo como pelicula de cabecera y la veo al menos una vez al año. Encima a pesar de tantisimos años de amistad con Ricardo, me vengo a enterar a sus 50 con el show que le preparamos que tambien era fana...curiosidades.
    Me encantaron las fotos, tus escenas muy bien logradas, te faltó una en la colina bailando, juntando flores y cantando...jajaja.
    Muy, muy bueno todo.
    Ah... Si hasta ahora todo fue "viviendoeneuropa" vas a tener que hacer un anexo para este fin de semana, no? un besote!

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    1. Pero qué viej... groso que sos!!!! jejejeje
      Fuera de broma, qué magnífica anécdota!!!! me encantaría verla en el cine!!! Te cuento que si bien soy muy fanática de La Novicia, mi película favorita es "Lo que el viento se llevó" y esa sí la pude ver en cine cuando se reestrenó para un aniversario en el viejo cine Metro, me llevó mi madrina.

      Sobre "La novicia rebelde", algo tiene la película que a través de las generaciones sigue siendo venerada. Su magia no se pierde con el paso del tiempo, a mí me impresionó mucho que los niños que hacían el tour conmigo tenían entre 7 y 11 años mas o menos, y se sabían todas las canciones, conocían de memoria la historia... eran las nuevas generaciones de fanáticos!!!

      Este fin de semana "Viviendo en Europa" abre sucursal ja!

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  3. Me encanto tu viaje narrado.
    Antes de morir tengo que ir a hacer ese viaje, y como tengo 61 quiero hacerlo pronto antes de no poder caminar.
    Envidio sanamente tu suerte, pero sé que estaré ahí algún día tarareando las canciones y emocionandome hasta las lágrimas. Esa película la he visto 10 veces y la volvería a ver.
    Mucha suerte para tí y gracias por este lindo momento que he vivido al leer tu relato.

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