lunes, 21 de noviembre de 2011

Pasión Cristal

Ya en esta época del año empiezan a aflorar las actividades de invierno, y entre ellas hay una que me encanta y es el patín sobre hielo. Y sé exactamente de dónde surge mi fascinación con este deporte. Resulta que cuando estaba en 5to grado de la escuela primaria, un día el colegio fue sede de un torneo de handball. Como la mitad de los alumnos participaban y la otra no, se planteó la situación de que no se iba a dar clases, pero había que hacer algo en esas horas con los que no participábamos en el torneo (obvio que yo era una de las que no). A la maestra se le ocurrió la idea super productiva de alquilarnos una película, y la película en cuestión fue “Pasión Cristal” (The Cutting Edge su título original). Simplemente me enamoré de la historia de amor, de competencia, de entrenamiento, de pasión, de sacrificio y esfuerzo. Y me emocioné cuando hacen el Pamchenko de la misma manera en que me volví a emocionar las mil quinientas veces más que ví la película. Y ahí mismo decidí que sería patinadora profesional….. en mi siguiente vida.





El punto es que todos estos recuerdos afloraron cuando mi amiga Merry me comentó que su hija aprende a patinar sobre hielo, y viendo mi reacción de entusiasmo me invitó a patinar. Fuimos con ella un lunes a la mañana al complejo de Malley, que es un predio con tres pistas de hielo, dos cubiertas y una al aire libre, donde se practica tanto patín artístico como hockey sobre hielo. Nos calzamos los patines y patinamos, obvio al principio con miedo a la caída, pero después se entra más en confianza y se disfruta sin pensar en el papelón.



Fue tan buena la experiencia que volví por más, esta vez con Cecilia, y pasamos una tarde de sol patinando en la pista descubierta.



Me asombré con la forma en que aprenden los niños a patinar, tán rápido, y con tanto entusiasmo. Se caen y se pegan mil porrazos pero se ríen, se levantan y siguen patinando como si nada.





En el mismo complejo, como mencionaba antes, se juegan partidos de hockey. A la tarde cuando fui a patinar vi el anuncio de que esa misma noche jugaban los Black Panthers de Prilly contra los Chateau D’Oex así que le insistí a Leo para que fuéramos, y ahí estábamos los dos, un rato antes de que empiece el partido. Ya era de noche y no se veía movimiento en las boleterías, estaban totalmente cerradas. Preguntamos y nos dijeron que el partido se podía ver gratuitamente. Fuimos a comer algo y volvimos sobre la hora del partido, entramos y fuimos directo a la cancha. El partido ya se estaba jugando y nosotros estábamos ahí en el borde de la cancha, del otro lado del acrílico, sin ver más público. Todo nos parecía muy raro. Estuvimos ahí unos minutos hasta que alguien vino y nos dijo que ahí no podíamos estar, que teníamos que subir a las tribunas, y nos indicó cómo llegar. Entonces ahí sí vimos más gente que en su mayoría eran familiares de los que jugaban, y había una mesa improvisada como buffet que vendía café y budines. Claro, el partido distaba de ser de primera división, eran dos clubes de barrio los que competían…





La verdad que sin entender mucho las reglas de juego, nos pareció divertidísimo. El hockey sobre hielo es muy rápido, dinámico, y de mucho contacto entre los jugadores así que es muy entretenido para verlo. Lo único malo es el frío que hacía, no sé si para mantener el hielo o qué, pero nos congelamos!!! Y en los dos entretiempos todo el mundo toma té y café caliente. El partido estuvo bastante peleado entre los dos equipos, ganó Chateau 2 a 1 a último momento, después de que por pegar unas trompadas dos jugadores del equipo de las Panthers fueran suspendidos. Así que bastantes pasionales resultaron ser los jugadores!!!


5 comentarios:

  1. Que buena onda Celi patinar sobre hielo!!! es difícil, por lo menos mi experiencia fue difícil, y eso que tenia los patines de niños... jeje
    Me encanto la primer foto!!! es genial!!!
    Esta muy lindo tu blog! siempre me siento orgullosa de compartirlo!!!
    Besos!!!!
    Nat

    ResponderEliminar
  2. Celiiiii!!!! a mí también siempre me encantó esa película!!! y desde entonces quiero patinar sobre hielo... pero bueno, no hay pista por estos lados... :(
    Qué lindo poder patinar! te tengo una sana envidia (siempre queda medio raro lo de sana pero bueno...)
    Besotes

    ResponderEliminar
  3. Nat, no es difícil una vez que perdés el miedo. A lo sumo un porrazo, pero tampoco es que uno arranca intentando un triple giro o un salto loco no???
    Ana, que suerte que no soy la única a la que le fascinó esa película.... y si, está bueno aprovechar para hacer esas cosas que allá no podemos, aunque sea sólo este invierno :)

    ResponderEliminar
  4. Que lindas fotos Celi!:
    Hace poco llevé a mis sobrinos a patinar sobre hielo en una pista y estaban fascinados, enseguida le encontraron la vuelta a pesar de algunas caídas jaja. Voy a ver si me animo a hacerlo con ellos la próxima
    Besos!

    ResponderEliminar
  5. Sienna aprovechá que los sobrinos son el chivo expiatorio perfecto para hacer todo tipo de cosas de niños :)

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...