jueves, 15 de septiembre de 2011

Mind the gap * - por Leo Chu


Haber conocido Londres es un sueño cumplido. Londres es una ciudad que no nos desilusionó, ni un poco. Creo que tanto Celi como yo tomamos este viaje como una introducción a esta ciudad, primero porque está en los planes volver a visitarla y también porque sabíamos que era imposible recorrerla en sólo tres días.

Además, la mayor diferencia con los viajes que veníamos haciendo y relatando en este blog es que en este caso compartimos la visita con amigos. Deli y Mariano pasaron nada menos que parte de su luna de miel con nosotros y realmente la pasamos bárbaro!!! Si tengo que resumir estos días en Londres en una palabra me resulta facilísimo: caminamos. Pero ¿qué fue lo que vimos y lo que nos quedó pendiente?


El primer día empezamos realizando un walking tour -gratis, muy recomendable y 100% caminando- que estuvo muy bueno. Con ese tour visitamos el Buckingham Palace pudiendo ver el famoso cambio de guardia donde encontramos un mundanal de gente. Luego seguimos el recorrido por, entre otras cosas, la casa del Primer Ministro, Trafalgar Square, el Big Ben (o la torre del reloj) y la abadía de Westminster.






Una vez terminado el recorrido nos dedicamos a disfrutar de un rico almuerzo en “Saint James Park”; rico y muy simple: sanguchitos en el parque donde nos pusimos al día con Deli y Marian y los detalles de su casamiento. Por cierto, tuvimos que interrumpir el almuerzo por la famosa (?) lluvia londinense pero fueron solo unos minutitos hasta que paró. El parque, habíamos aprendido en el tour anterior, se caracteriza por tener unos simpáticos pelícanos y unas muy divertidas ardillas que nos entretuvieron post almuerzo. 

Después, durante la tarde, nos dedicamos a visitar el Camden, una zona caracterizada por su ambiente rockero, joven, bla bla bla… pero al final nos encontramos con un par de negocios en ferias (en la calle y debajo de unas vías) que vendían más o menos todos lo mismo. Lo cierto es que Camden no nos sorprendió… pero igual decidimos volver a la noche y ahí la cosa cambiaba, pudimos comer y sentarnos en un pub bien londinense a tomar unas buenas cervezas. El toque más british de la noche fue que a la 1AM el bar decidió que tenía que cerrar y para echarnos pusieron Hey Jude, canción que obviamente todos en el bar cantamos a los gritos, de hecho hicimos un simpático video donde se ve un nuevo amigo (?) que hicimos ahí mismo, bah en realidad creo que él se sentía tan solo, que le surgieron unas locas ganas de abrazar a Marian. Véanlo ustedes mismos:



El segundo día en Londres nos dedicamos a… caminar, claro! Nos levantamos temprano y pudimos conocer la estación King Cross, un edificio súper antiguo que estaba en reparaciones y que alberga una de las estaciones de trenes más grandes de la ciudad. Ahí está la famosa plataforma 9 y ¾ que los protagonistas de Harry Potter utilizan para viajar hacia Howarts. Lo cierto es que ir hasta King Cross no vale la pena, los responsables de la estación, se ve que por la horda de fanáticos que la visitan, armaron una falsa plataforma 9 y ¾ afuera de la estación (sí sí, pierde toda la gracia) que no garpa ni para la foto… igual nos dedicamos a entrar a los andenes de verdad y comprobar que las obras de cara a los juegos olímpicos de Londres 2012 están por todas partes. Pudimos sacar algunas fotos entre el polvo de la obra y nada más.


Al mediodía nos encontramos con los chicos nuevamente, esta vez para visitar Notting Hill (famosa zona por la película de J. Roberts y H. Grant) que es un barrio hermoso dentro de esta ciudad gigante. Bastante más tranquilo de lo que imaginamos con algunos locales de diseño y comida muy lindos. Almorzamos en una pizzería de estilo italiano, súper simple pero con buena comida y paseamos por un paseo diez veces más lindo que el Camden visitado el día anterior: Portobello Road. Encontramos negocios de antigüedades, de ropa y otras cosas que nos encantaron! Nos pasamos toda la tarde ahí y compramos (mucho menos de lo que hubiéramos querido porque, by the way, Londres es muy caro).



Antes de que se hiciera de noche fuimos camino a Londres viejo donde se encuentra la torre de Londres (que no es una torre sino una construcción medieval donde están, entre otras cosas, las joyas de la corona) y el famoso Tower Bridge que es gigante. El paseo por abajo del puente vale la pena por la típica foto londinense.





Después de cruzar el puente cenamos al costado del río y, en un monumental esfuerzo por vencer el cansancio, salimos camino al Soho londinense. Respecto al Soho sólo tengo una cosa para decir, o no lo encontramos o es algo totalmente diferente a lo que imaginamos, sólo pudimos ver algunos bares, sex shops y cabarets que no nos invitaron a entrar… quizás deberíamos volver con menos cansancio encima, je!



Por último, el lunes hicimos un mini crucero por el río muy lindo, pasando por debajo de todos los puentes, de los cuales el que más me gustó fue el Millennium Bridge que es el que los dementores destruyen en  “Harry Potter y el Príncipe Mestizo” al comienzo de la película.




Fue un re lindo viaje a una ciudad a la que realmente tenemos que volver para seguir conociéndola. La nota de color son las famosas señales en los cruces peatonales indicando la dirección de donde vienen los autos, es increíble lo difícil que puede ser acostumbrarse a esa pavada de manejar del otro lado. En serio, hasta el último día no nos dábamos cuenta hacia dónde mirar antes de cruzar.




* Para los que se preguntan el porqué del nombre de este post (MIND THE GAP) la respuesta es simple. El underground, subte o tube de Londres está caracterizado por 2 cosas: la primera es que es gigante y permite recorrer una parte enorme de la ciudad -obviamente por debajo de la misma- y la segunda es porque durante todos los viajes, cada vez que el subte se aproxima a la estación, dentro y fuera del vagón se escucha una pegadiza voz que repite “¡Mind the gap!” para alertar a los usuarios del hueco que puede quedar entre el andén y el vagón. La traducción sería algo así como “ciudado con la separación”. Incluso hay merchandising de Londres con la ya famosa frase que cualquier usuario del metro escucha al menos 10 veces al día.

1 comentario:

  1. Muy bueno el relato del corresponsal masculino, estamos acostrumbrados a los relatos de Celina, pero Leo este salio muy bien. Lindo todo lo que cuentan de Londres, me encanto la noche de bar con musica de despedida, son cosas que uno nunca olvida y que desilucion lo de la estacion King Cross yo lo imaginaba magico. Besos y a disfrutar de tus padres. Eva

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